Documento: EEUU encubre programa nuclear israelí desde 1987

  Por: HispanTV

 Aunque Washington estaba al tanto de la existencia de un programa nuclear israelí desde 1987, mantuvo su ayuda económica y militar a este régimen, violando así su propia normativa, según revela un informe desclasificado por el Gobierno estadounidense.

El documento, de 386 páginas, titulado ‘Evaluación de tecnologías actuales en Israel y los Estados de la OTAN’, del Departamento de Defensa de EE.UU., ha sido publicado este sábado por varios medios de comunicación, e indica que el país norteamericano ha cerrado sus ojos ante el programa nuclear del régimen de Tel Aviv y sus actividades en el desarrollo de un arma de hidrógeno.

Los israelíes están “desarrollando el tipo de códigos que les permitirá construir bombas de hidrógeno. Son códigos que detallan los procesos de fisión y fusión en el nivel microscópico y macroscópico”, se lee en el informe.

Asimismo, el documento desvelado compara las principales instalaciones nucleares israelíes con los laboratorios nacionales estadounidenses de Los Álamos y Oak Ridge, que desempeñaron un papel clave en el desarrollo de armamentos nucleares del país norteamericano.

El reporte ha sido desclasificado en virtud de la demanda del director de investigación del Instituto estadounidense de Oriente Medio, Grant Smith, con base en la Ley de libertad de información.

Si bien las enmiendas Symington y Glenn, de 1976 y 1977 respectivamente, prohíben la ayuda externa a potencias nucleares que no suscriban el Tratado de No Proliferación (TNP), recalca el documento, Washington continuó respaldando al régimen de Tel Aviv en materia nuclear.

El régimen israelí, nunca, ha permitido ninguna inspección de sus instalaciones nucleares, y continúa rehusando los llamamientos internacionales a adherirse al TNP.

En 2013, el semanario militar estadounidense Jane’s Defence Weekly reveló que el régimen israelí fabrica todo el material necesario para producir cada año entre 10 y 15 bombas atómicas, como las que utilizó EE.UU. en la ciudad japonesa de Nagasaki (1945).

Por su parte, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) ha confesado que el régimen de Tel Aviv, desde hace décadas, posee su propio depósito clandestino de armas químicas y biológicas.

 EEUU gastará miles de millones en armas nucleares

 El exsecretario de Defensa de Estados Unidos, Charles Chuck Hagel, se comprometió el 14 de noviembre a destinar miles de millones de dólares a invertir, en los próximos cinco años, en revisar el mortífero arsenal nuclear del país.

Citando a dos funcionarios de Defensa sin identificar, la agencia Associated Press informó de dos revisiones del estado de las fuerzas nucleares estadounidenses encargadas por Hagel, que resultaron en el hallazgo de problemas de “falta de inversión, descuido por los dirigentes de alto rango y una moral indolente”.

Basándose en el informe, Hagel ordenó una serie de reformas de fondo para corregir la gestión de las fuerzas nucleares del país norteamericano.

Se identificaron numerosos fallos en la gestión y la seguridad del arsenal estadounidense, lo que condujo a adoptar medidas disciplinarias contra varios oficiales de la Fuerza Aérea.

La última inspección reveló que las fuerzas nucleares de Estados Unidos adolecen de faltas de coordinación que llevan a los responsables a desconocer los problemas que sufren las tropas que comandan.

Hagel autorizó la designación de un general de cuatro estrellas al mando del arsenal nuclear de las Fuerzas Aéreas. Hasta ahora era el teniente general Stephen Wilson, general de tres estrellas, el responsable de los 450 misiles balísticos intercontinentales ‘Minuteman III’ y de la fuerza de bombarderos atómicos.

La reforma podría incluir cambios en el cuartel de las Fuerzas Aéreas.

Hagel concluyó que la puesta a punto de los equipos requerirá el gasto de miles de millones de dólares en los próximos cinco años.

 Asociaciones caritativas de EEUU financian las bombas atómicas israelíes

 Una nueva demanda ante los tribunales federales de Estados Unidos pretende que se publique de inmediato un informe del Gobierno sobre cómo instituciones caritativas estadounidenses contribuyen al programa secreto de armas nucleares del régimen israelí.

El Instituto de Investigación: Política para Oriente Medio ha presentado una demanda judicial federal ante el Tribunal de Distrito de Washington DC para requerir un estudio no clasificado realizado en 1987 para el Pentágono bajo el título “Cuestiones actuales de tecnología en Israel”.

El informe, cuidadosamente custodiado, mencionaba tres instituciones −el Instituto Weizmann de Israel, el Instituto Technion y la Universidad Hebrea− que obtienen “sustanciales fondos de beneficencia, exentos de impuestos, a través de filiales en Estados Unidos”.

El estudio descubrió que los técnicos del Instituto Technion estaban implicados en el desarrollo de vehículos de reentrada de misiles nucleares y trabajaban en la planta de armas nucleares de Dimona.

Científicos informáticos de los ‘Amigos Estadounidenses de la Universidad Hebrea’, que trabajaban en las instalaciones nucleares Soreq de Israel, también estaban “desarrollando el tipo de códigos que les permitiría fabricar bombas de hidrógeno”, de acuerdo a los demandantes.

Además, la sucursal estadounidense del Instituto Weizmann de Israel “estudió la física de partículas y la hidrodinámica necesaria para el diseño de bombas nucleares y trabajó en láseres para enriquecimiento de uranio, el método más avanzado para fabricar el material que se soltó en 1945 sobre Hiroshima”, han declarado fuentes conocedoras de la demanda.

Esta busca además garantizar que se respeten las enmiendas Symington y Glenn a la Ley de Asistencia Exterior, que prohíbe la ayuda externa de Estados Unidos a potencias nucleares que no sean firmantes del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP).

El régimen israelí nunca ha permitido ninguna inspección de sus instalaciones nucleares y continúa rehusando los llamamientos internacionales a adherirse al TNP.

 Israel, base nuclear de EEUU en Oriente Medio

 El Gobierno de EE.UU. ha situado al régimen “canalla” de Israel como “base nuclear” en Oriente Medio, dando lugar a la “desestabilización” y a la “inestabilidad” en países de la región, analiza un militante antibelicista del estado de Maine (en el noreste estadounidense).

“Está claro que los Estados Unidos siempre han visto a Israel como su base nuclear en la región, un lugar en el que se ha producido la desestabilización de otros países”, dice Bruce Gagnon, coordinador de la Red Global Contra las Armas y el Poder Nuclear en el Espacio (GNAWNPS, por sus siglas en inglés).

“Lo que estamos viendo ahora es una creciente inestabilidad en la región, como resultado de la política de Israel y EE.UU.”, dijo Gagnon a la cadena iraní en lengua inglesa Press TV, en una entrevista telefónica. Israel es, señala el activista, “un estado canalla, para entendernos, y además un estado canalla nuclear”.

Gagnon dijo que no deben sorprender los documentos de máximo secreto que dejan ver cómo EE.UU. permitió que Israel se hiciera con un programa nuclear, y que demuestran que Washington “jamás ha sido seria sobre la reducción del armamento nuclear”.

Los documentos, desclasificados por el Gobierno estadounidense, revelan que funcionarios del Gobierno de EE.UU. y altos consejeros del entonces presidente estadounidense, Richard Nixon, abandonaron un plan de bloqueo de la nuclearización de Israel en vísperas de una reunión en la Casa Blanca con la entonces primera ministra israelí, Golda Meir, en septiembre de 1969.

De acuerdo con ‘World Bulletin’, los documentos “no solo muestran cómo los delegados estadounidenses aceptaron el rechazo israelí a firmar el Tratado de No Proliferación (TNP), sino también cómo asumieron permitir a Israel que rechazase una inspección estadounidense de las instalaciones nucleares de Dimona, así como un trato que hubiera contemplado la entrega al régiemn de Israel de misiles estratégicos tierra-tierra Jericó a cambio de la firma del tratado”.

 ‘Israel posee 80 cabezas nucleares’

 Un informe de 2013, en una revista especializada estadounidense confirma que el régimen israelí posee al menos 80 ojivas nucleares operativas y tiene material suficiente para producir hasta 190 más.

En el reportaje, publicado por el Boletín de los Científicos Atómicos, los expertos en proliferación de armamento nuclear Robert Norris y Hans Kristensen estiman que Israel interrumpió su producción de ojivas atómicas en 2004, “una vez que alcanzó alrededor de 80 municiones”.

No obstante, añaden los expertos, el régimen de Tel Aviv “puede doblar su arsenal con facilidad, ya que tiene suficiente material fisible para fabricar al menos otras 115 bombas”.

“Hay rumores de que Israel está equipando a algunos de sus submarinos con misiles de cruceros con capacidad nuclear”, constata el informe haciéndose eco del Anuario sobre Armamento y Seguridad Internacional de 2013 del Instituto Internacional de Estocolmo de Investigaciones sobre la Paz.

Este informaba también de que el régimen israelí podría tener misiles de crucero con capacidad nuclear lanzados desde submarinos, y hacía la misma estimación sobre el arsenal nuclear israelí.

No se sabe aún cuántas del total de ovijas nucleares israelíes pueden estar ya desplegadas, al seguir manteniendo Israel su política, largamente mantenida, de ambigüedad nuclear, por la que nunca confirma ni desmiente poseer armamento nuclear u otras armas de destrucción masiva (ADM).

En diciembre de 2012, Tel Aviv volvió a hacer oídos sordos a la enésima petición de los miembros del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP) de suscribir ese acuerdo.

Las sospechas acerca de las ojivas nucleares israelíes han sido impulsadas al suministrar Alemania a Tel Aviv cinco submarinos de clase Dolphin, supuestamente capaces de lanzar misiles nucleares, y firmar un contrato para fabricar uno más.

Los arsenales de armas de destrucción masiva del régimen israelí han quedado más expuestos a las críticas después del reciente acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para destruir las armas químicas de Siria, lo que se vio como un paso significativo en la liberación de la región de armas de destrucción masiva.

 Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares

 Los Estados que conciertan este Tratado, denominados en adelante las “Partes en el Tratado”,

Considerando las devastaciones que una guerra nuclear infligiría a la humanidad entera y la consiguiente necesidad de hacer todo lo posible por evitar el peligro de semejante guerra y de adoptar medidas para salvaguardar la seguridad de los pueblos,

Estimando que la proliferación de las armas nucleares agravaría considerablemente el peligro de guerra nuclear,

De conformidad con las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que piden que se concierte un acuerdo sobre la prevención de una mayor diseminación de las armas nucleares,

Compromentiéndose a cooperar para facilitar la aplicación de las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica a las actividades nucleares de carácter pacífico,

Expresando su apoyo a los esfuerzos de investigación y desarrollo y demás esfuerzos por promover la aplicación, dentro del marco del sistema de salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica, del principio de la salvaguardia eficaz de la corriente de materiales básicos y de materiales fisionables especiales mediante el empleo de instrumentos y otros medios técnicos en ciertos puntos estratégicos,

Afirmando el principio de que los beneficios de las aplicaciones pacíficas de la tecnología nuclear, incluidos cualesquiera subproductos tecnológicos que los Estados poseedores de armas nucleares puedan obtener del desarrollo de dispositivos nucleares explosivos, deberán ser asequibles para fines pacíficos a todas las Partes en el Tratado, sean estas Partes Estados poseedores o no poseedores de armas nucleares,

Convencidos de que, en aplicación de este principio, todas las Partes en el Tratado tienen derecho a participar en el más amplio intercambio posible de información científica para el mayor desarrollo de las aplicaciones de la energía atómica con fines pacíficos y a contribuir a dicho desarrollo por sí solas o en colaboración con otros Estados,

Declarando su intención de lograr lo antes posible la cesación de la carrera de armamentos nucleares y de emprender medidas eficaces encaminadas al desarme nuclear,

Pidiendo encarecidamente la cooperación de todos los Estados para el logro de este objetivo,

Recordando que las Partes en el Tratado por el que se prohiben los ensayos con armas nucleares en la atmósfera, el espacio ultraterrestre y debajo del agua, de 1963, expresaron en el Preámbulo de ese Tratado su determinación de procurar alcanzar la suspensión permanente de todas las explosiones de ensayo de armas nucleares y de proseguir negociaciones con ese fin,

Deseando promover la disminución de la tirantez internacional y el robustecimiento de la confianza entre los Estados con objeto de facilitar la cesación de la fabricación de armas nucleares, la liquidación de todas las reservas existentes de tales armas y la eliminación de las armas nucleares y de sus vectores en los arsenales nacionales en virtud de un tratado de desarme general y completo bajo estricto y eficaz control internacional,

Recordando que, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, los Estados deben abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de culaquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas, y que han de promoverse el establecimiento y mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales con la menor desviación posible de los recursos humanos y económicos del mundo hacia los armamentos, han convenido en lo siguiente:

 Artículo I

 Cada Estado poseedor de armas nucleares que sea Parte en el Tratado se compromete a no traspasar a nadie armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos ni el control sobre tales armas o dispositivos explosivos, sea directa o indirectamente; y a no ayudar, alentar o inducir en forma alguna a ningún Estado no poseedor de armas nucleares a fabricar o adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos, ni el control sobre tales armas o dispositivos explosivos.

 Artículo II

 Cada Estado no poseedor de armas nucleares que sea Parte en el Tratado se compromete a no recibir de nadie ningún traspaso de armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos ni el control sobre tales armas o dispositivos explosivos, sea directa o indirectamente; a no fabricar ni adquirir de otra manera armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos; y a no recabar ni recibir ayuda alguna para la fabricación de armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos.

 Artículo III

 1. Cada Estado no poseedor de armas nucleares que sea Parte en el Tratado se compromete a aceptar las salvaguardias estipuladas en un acuerdo que ha de negociarse y concertarse con el Organismo Internacional de Energía Atómica, de conformidad con el Estatuto del Organismo Internacional de Energía Atómica y el sistema de salvaguardias del Organismo, a efectos únicamente de verificar el cumplimiento de las obligaciones asumidas por ese Estado en virtud de este Tratado con miras a impedir que la energía nuclear se desvíe de usos pacíficos hacia armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos. Los procedimientos de salvaguardia exigidos por el presente artículo se aplicarán a los materiales básicos y a los materiales fisionables especiales, tanto si se producen, tratan o utilizan en cualquier planta nuclear principal como si se encuentran fuera de cualquier instalación de ese tipo. Las salvaguardias exigidas por el presente artículo se aplicarán a todos los materiales básicos o materiales fisionables especiales en todas las actividades nucleares con fines pacíficos realizadas en el territorio de dicho Estado, bajo su jurisdicción, o efectuadas bajo su control en cualquier lugar.

2. Cada Estado Parte en el Tratado se compromete a no proporcionar: (a) materiales básicos o materiales fisionables especiales, ni (b) equipo o materiales especialmente concebidos o preparados para el tratamiento, utilización o producción de materiales fisionables especiales, a ningún Estado no poseedor de armas nucleares, para fines pacíficos, a menos que esos materiales básicos o materiales fisionables especiales sean sometidos a las salvaguardias exigidas por el presente artículo.

3. Las salvaguardias exigidas por el presente artículo se aplicarán de modo que se cumplan las disposiciones del artículo IV de este Tratado y que no obstaculicen el desarrollo económico o tecnológico de las Partes o la cooperación internacional en la esfera de las actividades nucleares con fines pacíficos, incluido el intercambio internacional de materiales y equipo nucleares para el tratamiento, utilización o producción de materiales nucleares con fines pacíficos de conformidad con las disposiciones del presente artículo y con el principio de la salvaguardia enunciado en el Preámbulo del Tratado.

4. Los Estados no poseedores de armas nucleares que sean Partes en el Tratado, individualmente o junto con otros Estados, de conformidad con el Estatuto del Organismo Internacional de Energía Atómica, concertarán acuerdos con el Organismo Internacional de Energía Atómica a fin de satisfacer las exigencias del presente artículo. La negociación de esos acuerdos comenzará dentro de los ciento ochenta días siguientes a la entrada en vigor inicial de este Tratado. Para los Estados que depositen sus instrumentos de ratificación o de adhesión después de ese plazo de ciento ochenta días, la negociación de esos acuerdos comenzará a más tardar en la fecha de dicho depósito. Tales acuerdos deberán entrar en vigor, a más tardar, en el término de dieciocho meses a contar de la fecha de iniciación de las negociaciones.

 Artículo IV

 1. Nada de lo dispuesto en este Tratado se interpondrá en el sentido de afectar el derecho inalienable de todas las Partes en el Tratado de desarrollar la investigación, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos sin discriminación y de conformidad con los artículos I y II de este Tratado.

2. Todas las partes en el Tratado se comprometen a facilitar el más amplio intercambio posible de equipo, materiales e información científica y tecnológica para los usos pacíficos de la energía nuclear y tienen el derecho de participar en ese intercambio. Las Partes en el Tratado que estén en situación de hacerlo deberán asimismo cooperar para contribuir, por sí solas o junto con otros Estados u organizaciones internacionales, al mayor desarrollo de las aplicaciones de la energía nuclear con fines pacíficos, especialmente en los territorios de los Estados no poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado, teniendo debidamente en cuenta las necesidades de las regiones en desarrollo del mundo.

 Artículo V

 Cada Parte en el Tratado se compromete a adoptar las medidas apropiadas para asegurar que, de conformidad con este Tratado, bajo la observación internacional apropiada y por los procedimientos internacionales apropiados, los beneficios potenciales de toda aplicación pacífica de las explosiones nucleares sean asequibles sobre bases no discriminatorias a los Estados no poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado y que el costo para dichas Partes de los dispositivos explosivos que se empleen sea lo más bajo posible y excluya todo gasto por concepto de investigación y desarrollo. Los Estados no poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado deberán estar en posición de obtener tales beneficios, en virtud de uno o más acuerdos internacionales especiales, por conducto de un organismo internacional apropiado en el que estén adecuadamente representados los Estados no poseedores de armas nucleares. Las negociaciones sobre esta cuestión deberán comenzar lo antes posible, una vez que el Tratado haya entrado en vigor. Los Estados no poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado que así lo deseen podrán asimismo obtener tales beneficios en virtud de acuerdos bilaterales.

 Artículo VI

 Cada Parte en el Tratado se compromete a celebrar negociaciones de buena fe sobre medidas eficaces relativas a la cesación de la carrera de armamentos nucleares en fecha cercana y al desarme nuclear, y sobre un tratado de desarme general y completo bajo estricto y eficaz control internacional.

 Artículo VII

 Ninguna disposición de este Tratado menoscabará el derecho de cualquier grupo de Estados a concertar tratados regionales a fin de asegurar la ausencia total de armas nucleares en sus respectivos territorios.

 Artículo VIII

1. Cualquiera de las Partes en el Tratado podrá proponer enmiendas al mismo. El texto de cualquier enmienda propuesta será comunicado a los Gobiernos depositarios, que lo transmitirán a todas las Partes en el Tratado. Seguidamente, si así lo solicitan un tercio o más de las Partes en el Tratado, los Gobiernos depositarios convocarán a una conferencia, a la que invitarán a todas las Partes en el Tratado, para considerar tal enmienda.

2. Toda enmienda a este Tratado deberá ser aprobada por una mayoría de los votos de todas las Partes en el Tratado, incluidos los votos de todos los Estados Poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado y de las demás Partes que, en la fecha en que se comunique la enmienda, sean miembros de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica. La enmienda entrará en vigor para cada Parte que deposite su instrumento de ratificación de la enmienda al quedar depositados tales instrumentos de ratificación de una mayoría de las Partes, incluidos los instrumentos de ratificación de todos los Estados poseedores de armas nucleares Partes en el Tratado y de las demás Partes que, en la fecha en que se comunique la enmienda, sean miembros de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica. Ulteriormente entrará en vigor para cualquier otra Parte al quedar depositado su instrumento de ratificación de la enmienda.

3. Cinco años después de la entrada en vigor del presente Tratado se celebrará en Ginebra, Suiza, una conferencia de las Partes en el Tratado, a fin de examinar el funcionamiento de este Tratado para asegurarse que se están cumpliendo los fines del Preámbulo y las disposiciones del Tratado. En lo sucesivo, a intervalos de cinco años, una mayoría de las Partes en el Tratado podrá, mediante la presentación de una propuesta al respecto a los Gobiernos depositarios, conseguir que se convoquen otras conferencias con el mismo objeto de examinar el funcionamiento del Tratado.

 Artículo IX

 1. Este Tratado estará abierto a la firma de todos los Estados. El Estado que no firmare este Tratado antes de su entrada en vigor, de conformidad con el párrafo 3 de este artículo, podrá adherirse a él en cualquier momento.

2. Este Tratado estará sujeto a ratificación por los Estados signatarios. Los instrumentos de ratificación y los instrumentos de adhesión serán entragados para su depósito a los Gobiernos de los Estados Unidos de América, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, que por el presente se designan como Gobiernos depositarios.

3. Este Tratado entrará en vigor después de su ratificación por los Estados cuyos Gobiernos se designan como depositarios del Tratado y por otros cuarenta Estados signatarios del Tratado, y después del depósito de sus instrumentos de ratificación. A los efectos del presente Tratado, un Estado poseedor de armas nucleares es un Estado que ha fabricado y hecho explotar un arma nuclear u otro dispositivo nuclear explosivo antes del 1º de enero de 1967.

4. Para los Estados cuyos instrumentos de ratificación o de adhesión se depositaren después de la entrada en vigor de este Tratado, el Tratado entrará en vigor en la fecha del depósito de sus instrumentos de ratificación o adhesión.

5. Los Gobiernos depositarios informarán sin tardanza a todos los Estados signatarios y a todos los Estados que se hayan adherido a este Tratado de la fecha de cada firma, de la fecha de depósito de cada instrumento de ratificación o de adhesión a este Tratado, de la fecha de su entrada en vigor y de la fecha de recibo de toda solicitud de convocación a una conferencia o de cualquier otra notificación.

6. Este Tratado será registrado por los Gobiernos depositarios, de conformidad con el artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

 Artículo X

 1. Cada Parte tendrá derecho, en ejercicio de su soberanía nacional, a retirarse del Tratado si decide que acontecimientos extraordinarios, relacionados con la materia que es objeto de este Tratado, han comprometido los intereses supremos de su país. De esa retirada deberá notificar a todas las demás Partes en el Tratado y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con una antelación de tres meses. Tal notificación deberá incluir una exposición de los acontecimientos extraordinarios que esa Parte considere que han comprometido sus intereses supremos.

2. Veinticinco años después de la entrada en vigor del Tratado se convocará a una conferencia para decidir si el Tratado permanecerá en vigor indefinidamente o si se prorrogará por uno o más períodos suplementarios de duración determinada. Esta decisión será adoptada por la mayoría de las Partes en el Tratado.1

 Artículo XI

 Este Tratado, cuyos textos en chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente auténticos, se depositará en los archivos de los Gobiernos depositarios. Los Gobiernos depositarios remitirán copias debidamente certificadas de este Tratado a los Gobiernos de los Estados signatarios y de los Estados que se adhieran al Tratado.

 Notas:

 1 El 11 de mayo de 1995, en virtud del artículo X, párrafo 2, la Conferencia de las Partes encargada del examen y la prórroga del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares decidió que el Tratado continuaría en vigor indefinidamente (ver decisión 3). [Regresar al texto]

2 El Tratado fue firmado en Londres, Moscú y Washington el 1º de julio de 1968.

Derechos de autor 2000, Departamento de Asuntos de Desarme, Naciones Unidas

 http://www.un.org/es/conf/npt/2010/npttext.shtml

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s